Terremoto de 7,8 devasta Filipinas: 37 muertos, tsunami y miles de desplazados

Un poderoso terremoto de magnitud 7,8 sacudió la isla de Mindanao, al sur de Filipinas, durante la mañana del lunes, dejando un saldo devastador que incluye al menos 37 personas fallecidas, más de 200 heridos y miles de desplazados, según datos oficiales. El epicentro del sismo se ubicó en el mar, cerca de Sarangani, al sur de la ciudad de General Santos. Los temblores se sintieron no solo en toda la región de Mindanao, sino también en la isla de Célebes, en Indonesia, reflejando la magnitud del evento.

Daños materiales y humanos: un impacto devastador

Las autoridades locales señalaron que las víctimas fatales del terremoto se debieron principalmente al colapso de edificios, la caída de escombros y deslizamientos de tierra. Uno de los incidentes más trágicos ocurrió en la localidad de Glan, en Sarangani, donde un alud de tierra sepultó varias viviendas al pie de una montaña, causando la muerte de al menos 13 personas, de acuerdo con informes de las autoridades provinciales. Además, persistieron extensos cortes de electricidad y comunicación, dificultando una rápida evaluación del número total de víctimas y heridos.

En General Santos, los equipos de rescate trabajaron intensamente entre los escombros para localizar sobrevivientes atrapados en un edificio comercial que colapsó durante el sismo. Aunque dos personas fueron rescatadas con vida, otras dos permanecen desaparecidas según informes emitidos hasta el momento. Una de las víctimas fue identificada, mientras familiares esperan ansiosos noticias de sus seres queridos. «Como madre, es difícil aceptar que mi hijo todavía esté atrapado allí», expresó con dolor Dioslinda Deluvio permaneciendo a las afueras del lugar de la tragedia.

Efectos del tsunami y evacuación masiva

El desastre no solo dejó daños en tierra, sino que también desencadenó olas de tsunami que alcanzaron hasta 1,4 metros sobre el nivel de la marea en las costas filipinas, causando daños moderados según estimaciones preliminares. El pánico por el aumento en el nivel del mar llevó a más de 20.000 personas a evacuar sus hogares y desplazarse a refugios de emergencia o zonas elevadas. A pesar de la alarma inicial, las autoridades confirmaron un impacto limitado por el tsunami, aunque emitieron múltiples advertencias sobre posibles réplicas.

En respuesta a la catástrofe, el presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., ordenó desplegar recursos de ayuda y establecer centros de evacuación en las áreas afectadas, subrayando el compromiso del gobierno de auxiliar a las comunidades más golpeadas por el desastre. “No dejaremos a Mindanao atrás”, aseguró el mandatario.

Riesgo de réplicas y medidas de seguridad

Las réplicas del terremoto principal han mantenido a la población en alerta. Entre ellas, un movimiento de tierra de magnitud estimada entre 6,5 y 6,7 grados ha intensificado las advertencias hacia los residentes para evitar regresar a estructuras dañadas que podrían colapsar ante nuevos temblores. Teresito Bacolcol, director del Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología, destacó la posibilidad de más réplicas significativas y recomendó a los ciudadanos consultar a especialistas para evaluar la seguridad de sus edificaciones antes de utilizarlas nuevamente.

El desgarrador saldo del terremoto en Filipinas recuerda los enormes riesgos que enfrenta este país situado en el llamado «Cinturón de Fuego del Pacífico», una zona de alta actividad sísmica y volcánica que lo hace particularmente vulnerable a desastres naturales. En las próximas jornadas, los esfuerzos de búsqueda y rescate se intensificarán para atender a los afectados y enfrentar las secuelas materiales y humanas de este desastre.

Nicolás Verdejo
Nicolás Verdejo

Periodista. Director de Under Express.