Gobierno defiende embargos a deudores del CAE mientras surge polémica legislativa y política

La Tesorería General de la República (TGR) informó la ejecución de más de 1.500 embargos a deudores del Crédito con Aval del Estado (CAE) como parte de un proceso de cobro. Este procedimiento incluye la retención de fondos en cuentas bancarias, lo que ha suscitado denuncias de afectados que aseguran haberse quedado sin recursos económicos tras la medida. Según datos aportados por la TGR, más de 550 mil personas presentan incumplimientos en las obligaciones de pago vinculadas al CAE, lo que ha supuesto un costo superior a los $4 billones para el Fisco, que ha debido asumir esos compromisos con las entidades bancarias.

Respaldos y críticas a la política de embargos

El gobierno ha defendido esta estrategia de cobro, argumentando que se enmarca dentro de sus atribuciones legales y que se centra en deudores que, a pesar de contar con alternativas ajustadas a su capacidad económica, no han cumplido con su deber de pago. El Presidente José Antonio Kast expresó su respaldo a los embargos durante un punto de prensa en Tocopilla, destacando la importancia de que quienes adquirieron el crédito y tienen la posibilidad de pagarlo asuman su responsabilidad, subrayando que dichos recursos son fundamentales para financiar necesidades futuras, como la educación de los niños. Sin embargo, también pidió que se revisen de manera individual los casos que podrían requerir excepciones.

No obstante, la medida ha generado tensiones incluso dentro del oficialismo. Dirigentes de partidos como Renovación Nacional (RN), la Unión Demócrata Independiente (UDI) y el Partido Cristiano han solicitado al Ejecutivo que revise situaciones donde las personas afectadas podrían no corresponder a los grupos priorizados inicialmente bajo los criterios definidos por el gobierno. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, se comprometió a evaluar los casos que los dirigentes oficialistas han planteado como preocupantes.

Propuesta de ley busca proteger salarios de los embargos

En el ámbito legislativo, la tensión también se ha hecho presente. Diputados y diputadas de la oposición han impulsado la denominada “Ley Sueldo Protegido”, que busca salvaguardar los ingresos depositados en cuentas bancarias de ser objeto de retenciones relacionadas con la cobranza de créditos estudiantiles. La iniciativa ha sido defendida por diversas voces, entre ellas la diputada Daniela Serrano, quien denunció que los embargos han llevado a familias a quedarse sin medios económicos para cubrir sus necesidades básicas.

Por su parte, la TGR aclaró que, aunque el criterio aplicado actualmente se enfoca principalmente en deudores con ingresos iguales o superiores a $3.500.000 mensuales, esta política no excluye la posibilidad de emprender futuras acciones de cobro contra deudores con ingresos inferiores que no hayan regularizado su situación. La advertencia ha generado inquietud entre afectados y observadores, quienes temen que estas medidas impacten a sectores de ingresos medios y bajos en un contexto económico ya de por sí complejo para muchas familias chilenas.

Un debate que pone a prueba políticas públicas y justicia social

La controversia en torno a los embargos efectuados a deudores del CAE destaca un choque de intereses entre la necesidad de recuperar los fondos públicos que el Fisco ha desembolsado para cubrir estas deudas, y la urgencia de proteger a las familias susceptibles a vulneraciones económicas. El tema ha escalado a la esfera política, dividiendo opiniones no solo entre oficialistas y opositores, sino también al interior del propio gobierno. A medida que se desarrollen los debates legislativos y se evalúen los casos individuales, el manejo de este conflicto será determinante para definir el rumbo de políticas públicas relacionadas con la educación, el endeudamiento estudiantil y la protección social en Chile.

Nicolás Verdejo
Nicolás Verdejo

Periodista. Director de Under Express.