Yasmani Acosta: medallista de plata en París 2024 recibe Premio Nacional del Deporte

El galardón de la República de Chile, que celebra la excelencia y la trayectoria ejemplar, ha encontrado un merecido depositario en el luchador grecorromano Yasmani Acosta, consolidando el hito de la medalla de plata obtenida en los recientes Juegos Olímpicos de París 2024. La ceremonia, encabezada por el Presidente de la República, Gabriel Boric, oficializó la entrega del Premio Nacional del Deporte 2024, una distinción que trasciende el mero reconocimiento competitivo para abrazar la tenacidad y la contribución a la identidad deportiva nacional.
La figura de Acosta, deportista de origen cubano y naturalizado chileno, se erige hoy como un faro de la alta competencia y, más aún, como un testimonio vivo del impacto de la migración y la integración en el deporte de élite. Su plata olímpica, un logro que rompió un largo silencio para Chile en las disciplinas de combate a nivel planetario, es el pico de una carrera marcada por una progresión incesante y una constancia a prueba de cualquier desafío. El premio es un reconocimiento a la sumatoria de una década de trabajo innegable.
Este luchador de peso pesado (130 kg) no solo ha brillado en la capital francesa. Su currículum es una carta de presentación formidable: es un medallista constante desde el circuito continental hasta el mundial. A lo largo de los años, ha cosechado una impresionante lista de podios que lo han posicionado como un referente indiscutido, no solo en la lucha, sino en todo el espectro deportivo chileno.
La forja de un referente olímpico
La trayectoria de Yasmani Acosta es una crónica de perseverancia. Su asentamiento en Chile y posterior nacionalización transformaron a un atleta de calibre internacional en un pilar del Team Chile. Antes del éxtasis de París, Acosta ya había dejado una huella profunda con su presea de Bronce en el exigente Campeonato Mundial de Lucha de 2017, un anticipo de su potencial global que pocas veces se ha replicado en el país.
Su dominio en el ámbito sudamericano y panamericano ha sido sistemático. En el circuito regional, se alzó con la Medalla de Oro en los Juegos Suramericanos de 2018 y 2022, un dominio que se repitió en el Sudamericano Específico de 2017, 2019 y 2020. En la esfera panamericana, su consistencia se tradujo en Bronces en los Juegos Panamericanos de Lima 2019 y Santiago 2023, sumados a su título de Campeón Panamericano Específico en 2024, un palmarés que se complementa con ocho medallas en Grand Prix Internacionales.
Al analizar la magnitud de este historial, la historiadora deportiva Dra. Elena Tagle, subrayó la trascendencia del premio: «La plata de Acosta en París 2024 no es solo un triunfo puntual para la lucha grecorromana; es una señal rotunda sobre la madurez y la proyección del alto rendimiento chileno. Sumado a su bronce mundialista de 2017, su figura se inscribe como la de un atleta de combate condecorado de manera excepcional, rompiendo esquemas históricos en la región. El Premio Nacional del Deporte valida esta trayectoria global y su impacto disciplinario».
Galardón con peso institucional y simbólico
El Premio Nacional del Deporte es un honor de Estado, otorgado anualmente para reconocer al deportista o equipo que se haya distinguido por sus resultados en el calendario anterior o por una trayectoria «destacada y ejemplar para la juventud del país». Esta definición permite que un logro histórico reciente, como la gesta olímpica, se imbrique con el mérito acumulado de una carrera consistente.
La elección del galardonado recae en una mesa técnica de alto nivel, lo que garantiza una perspectiva pluralista y la validación tanto política como deportiva. El jurado está compuesto por figuras clave como el Ministro del Deporte, Jaime Pizarro, el Director Nacional del IND, Israel Castro, y representantes del Poder Legislativo como el Senador Sebastián Keitel y el Diputado Roberto Arroyo. A ellos se suma el criterio del periodismo especializado, aportado por el Presidente del Círculo de Periodistas Deportivos, Danilo Díaz, o su delegado.
Respecto a la decisión, el especialista en integración deportiva y políticas públicas, Prof. Mario Leiva, destacó la carga simbólica de la elección: «El reconocimiento a Yasmani Acosta, un atleta que adoptó a Chile y se convirtió en su campeón olímpico, envía un mensaje de integración poderosísimo. En el actual contexto nacional, donde la diversidad migratoria es una realidad palpable, el Estado, a través de este premio, celebra la capacidad del deporte para tejer una identidad nacional inclusiva y meritocrática. Su triunfo trasciende el tatami, convirtiéndolo en un embajador de la chilenidad ampliada».
El valor material e inmaterial de la distinción
La distinción que recibió Acosta no solo se plasma en el alto honor del Diploma de Distinción Deportiva, rubricado por las máximas autoridades del país. El galardón también incluye un incentivo económico significativo, consistente en una suma única equivalente a 245 Unidades Tributarias Mensuales (UTM). Este capital es vital para el desarrollo continuo de un deportista de élite, que debe costear entrenamientos, viajes internacionales y equipos en un ciclo olímpico de alta exigencia.
Con su inclusión en el palmarés, Acosta se une a una lista dorada que sintetiza la historia del deporte chileno en el siglo XXI. La nómina de ganadores anteriores refleja la diversidad de disciplinas que han brillado a nivel internacional, desde el remo de Miguel Cerda y Cristián Yantani (2002) hasta el vóleibol playa de los primos Marco y Esteban Grimalt (2022), pasando por el tenis de Nicolás Massú y Fernando González (2003) y los referentes paralímpicos como Cristián Valenzuela (2012) y Vicente Almonacid (2023).
Al revisar esta galería de íconos, donde figuran también Kristel Köbrich (2009), Francisca Crovetto (2019) y Joaquín Niemann (2020), queda claro que Yasmani Acosta no solo ha sido reconocido por su histórica plata en París, sino por el legado de excelencia que deja en cada competición. Su historia es un capítulo ejemplar de dedicación y el triunfo de un proyecto de vida que hoy se celebra como un triunfo de toda una nación.


